V8, la banda pilar del Heavy Metal argentino“Los que están podridos de escuchar, el llanto de los que quieren paz, los que están ya muy hartos de ver, las caras que marcan el ayer”, escupe con furia la letra de Brigadas Metálicas. “V8 fue un catalizador de todo lo que se estaba gestando en la juventud. Se enfocaba todo el odio hacia los hippies, como una generación que había fracasado rotundamente con sus ideas”, afirma Gustavo Rowek, baterista de Nativo, ex baterista de V8 y Rata Blanca.
La lluvia inunda gran parte de Nueva Pompeya y por momentos el colectivo parece flotar por las arterias del malevo barrio. El destino final es la casa de Rowek, el hilo conductor de la entrevista: la relación entre Rock y dictadura. Pero terminó siendo una tarde de anécdotas y un repaso por la vida de este icono viviente del Heavy Metal nacional.
-¿Cómo era ser metalero durante la dictadura?
-Si caminaba por la calle, vestido de negro y con pelo largo terminaba adentro, era una constante. Ya estaba completamente acostumbrado. A veces hablo con los pibes más jóvenes y no conocen un calabozo. Nosotros nos conocimos todas las comisarias de Capital Federal y del Conurbano Bonaerense.(Risas)
-¿Cuándo sentiste que estaban gestando algo nuevo dentro de la cultura musical?
- Como músico, una de las cosas más fuertes que me toco vivir fue ver 15 mil personas de espalda. Menos 200 tipos, más enardecidos que nosotros, que estaban ahí adelante. Era tal el rechazo y el golpe generacional que causaba V8 que, sacando a Riff y a la Memphis, en el Barrock de 1982 nos echaron del escenario faltando dos temas. Entonces Ricardo dijo el famoso: “Vamos a tocar parcas y los hippies que se mueran”. Recuerdo estar tocando y no sentir una buena o fea sensación, pero sí me di cuenta de que estabamos haciendo algo que no iba a pasar sin hacer ruido.
-¿Qué imagen tenés de ese recital?
-Fue algo bochornos. Un montón de músicos habían transado gritando “paz y amor”, mientras a pocas cuadras, los milicos torturaban en la ESMA.
Vuelven las sirenas.
Muy pocos saben que la primera tapa ideada para el disco Luchando por el metal no era un fondo negro con el logo de V8. “Estaba todo arreglado para que sea una foto de los 200 fisurados que nos seguían a todos lados levantando los puños en la glorieta de la barranca de Belgrano. Andá a saber quién se enteró o pasó el dato – señala Rowek -, la cosa es que la policía hizo una especie de operativo pinzas y nos mandaron a todos en cana”. La represión estaba al día y hasta en situaciones más impensadas, como cuando los integrantes de V8, junto con el baterista Fito Messina, fueron detenidos en la recepción posterior al Barrock en el Hotel Alvear con invitación en mano. “Y otra vez tuvo que venir Stefanolo, el abogado de los músicos, a presentar un hábeas corpus”, deja escapar entre risas, mientras ofrece una porción de budín al entrevistador.
- ¿Sentís que la prensa en ese momento influyó para que se persiga y se asocie al movimiento metalero con la violencia?
-Si, influyó demasiado la relación entre Heavy Metal y violencia, pero también considero que hubo una mala interpretación de los músicos y se desbandó todo. La gente estaba muy reprimida por tantos años de dictadura y se liberó. Se confundió todo. Empezaron a romper todo y culminó en el famoso recital de Riff en Ferro, donde la gente casi termina prendiendo fuego el escenario, mientras había unas guerras bandalicas en el campo de juego. La gente no interpreto que era una película. Muchos músicos se creyeron su propia predica.
- ¿Por qué crees que hoy en dia V8 es una banda vigente en la juventud?
- Desgraciadamente porque todo sigue igual o peor que ayer. Es muy fácil identificarse con las letras que expresaba V8 en esos días. Aun Destrucción sigue siendo el himno del Heavy Metal. Ese tema lo escribí yo, pero lo podría haber escrito cualquier pibe de ahora que sienta la falta de salida laboral, el maltrato y la opresión.
(NdR: es decir, hay V8 para rato)
Un poco de historia... y metal
El estampido de las botas comenzaba a perder potencia. La Guerra de Malvinas y la pantalla mundialistas eran parte del pasado. Los crímenes, los desaparecidos y una crisis económica insostenible, terminaban de socavar una sociedad diezmada y silenciada durante más de siete años. Explotar era la salida y, V8, la banda de Heavy Metal precursora en suelo latinoamericano, cumplió ese rol a la perfección.
La historia del nacimiento de la mítica formación de V8 es peculiar, tanto como la vida y obra del grupo. Durante un recital en el barrio de Chacarita, la banda compuesta en ese entonces por Ricardo Iorio en el bajo, Ricarco “Chofa” Moreno en guitarra y Alejandro “Pesadilla” Colantonio en batería, anuncia que esa será la ultima presentación de V8. Ese 6 de marzo de 1982 se cruzan los caminos de la futura formación. Alberto Zamarbide y Gustavo Rowek se encontraban tocando en WC, banda telonera de V8 en ese mismo show. Osvaldo Civile era un simple espectador. La banda impresionó a Zamarbide, Rowek, y en especial a Civile, a tal punto que el joven guitarrista encaró a Iorio y le pidió que no disolviera la banda. Nacía un mito; nacía el metal en Argentina.
“V8 era un grano de pus. No nos quería nadie. No podía existir y se destruyó a sí misma. Cuando teníamos que dar una nota decíamos cualquier desastre, nunca más nos llamaban”, recuerda Rowek. Esa misma autodestrucción era la que caracterizaba a la rebeldía que enarbolaban las letras contestatarias del conjunto. “Ya no creo en nadie, ya no creo en ti, ya no creo en nada porque nadie cree en mi”. Desconfianza, opresión y silencio. Una olla a presión que se venia fogeando con Riff y termino de explotar con cuatro pelilargos que se llevaban puestos a cuanto hippie se cruce en el camino.
Más de 25 años pasaron del retorno de las urnas y la realidad no es tan diferente para Rowek. “Desde que se dieron cuenta que para manejar un país no hace falta los golpes de estado se acabaron los militares. Hoy hacen golpes económicos y las multinacionales son más fuertes que los gobiernos” destaca el baterista.
Discografía de V8
- Demo - 1982
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- Luchando Por El Metal – 1983
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- Un Paso Más en la Batalla – 1984
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- El Fin de los Inicuos - 1986
Formacion: Iorio, Cenci, Zamarbide, Roldan
Gracias a Gustavo por abrirme las puertas de su casa (ya que eran la de entrada y la del jardín, jaja), a un completo desconocido, y por la buena onda que le puso a la entrevista. Un grande de verdad
Discografía de V8
- Demo - 1982
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- Luchando Por El Metal – 1983
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- Un Paso Más en la Batalla – 1984
Formacion: Iorio, Rowek, Zamarbide, Civile
- El Fin de los Inicuos - 1986
Formacion: Iorio, Cenci, Zamarbide, Roldan
Gracias a Gustavo por abrirme las puertas de su casa (ya que eran la de entrada y la del jardín, jaja), a un completo desconocido, y por la buena onda que le puso a la entrevista. Un grande de verdad
(NO ROBEN INFO, NO SEAN RATAS, Y SI LO HACEN PONGAN LA FUENTE... ORATES)